Nohemí
Nohemi estaba embarazada de su quinto hijo en el pico de la pandemia.
“Tuve que dejar el trabajo porque me pusieron en reposo absoluto”, explica. Esto fue difícil para Nohemi. Con solo un ingreso, dos adolescentes y otros dos pequeños a su cargo, necesitaba una manera de mantener a su creciente familia.
Afortunadamente, tiene acceso a una despensa de alimentos de una agencia colaboradora donde puede conseguir carne, frutas y verduras y alimentos no perecederos. Esto le ayuda a estirar su presupuesto para que pueda comprar todo lo que necesita para su familia, incluyendo alimentos nutritivos. "¡A mis hijos les encantan las barritas de cereal y el puré de manzana! A todos les encanta el puré de manzana", dice Nohemi riendo.
La historia de Nohemi es común. Ella y su esposo vivían al día, pero cuando ella tuvo que guardar reposo absoluto y no pudo trabajar, se convirtieron en una familia con un solo ingreso. Y no les alcanzaba para mantener la luz y la comida.
Un evento de la vida puso a esta familia en riesgo de hambre. Gracias a sus generosas donaciones, el Banco de Alimentos del Norte de Texas puede brindar a niños, adultos mayores y familias como la de Nohemi los alimentos nutritivos que necesitan para que no tengan que preocuparse.